Querida Comunidad NSDC:
Con profundo pesar comunicamos el fallecimiento del padre Juan Ochagavía Larraín SJ, ocurrido el lunes 16 de marzo, a los 97 años de edad.
El padre Juan fue una figura muy significativa para la historia del Colegio Nuestra Señora del Camino. Desde los inicios de este proyecto educativo, cuando aún era un sueño que comenzaba a tomar forma, creyó en él, confió en sus fundadoras y alentó al Directorio a rezar, reflexionar y dar forma a lo que hoy es nuestra comunidad.
Acompañó al entonces Consejo Directivo en sus primeros años, en sus procesos de discernimiento y en el camino que llevó al colegio por sus distintas sedes —Avenida Ossa, Warren Smith y, finalmente, Vicente Pérez Rosales—, entregando siempre su cercanía, sabiduría y consejo.
Durante más de 35 años permaneció cercano al colegio, acompañando al Directorio y a la comunidad con su amistad, su mirada pastoral y su profundo sentido de Iglesia.
Damos gracias a Dios por haber tenido al padre Juan entre nosotros durante todos estos años. Lo recordaremos con gratitud como un gran sacerdote, un hombre sabio y un amigo cercano de nuestra comunidad.
El velatorio se realizará en la Iglesia San Ignacio (Padre Alonso de Ovalle 1494, Santiago). Hoy se celebrará una misa a las 19:00 horas. La misa de funeral se realizará el martes 17 de marzo, a las 11:00 horas, en la misma iglesia.
Nos unimos en oración por su descanso y agradecemos el testimonio de fe y servicio que dejó entre nosotros.
Dale, Señor, el descanso eterno y brille para él la luz perpetua.
Comunidad Colegio Nuestra Señora del Camino
Carta de agradecimiento y despedida
Escribir acerca del Padre Juan Ochagavía requeriría un Retiro Espiritual, para releer el tiempo de acompañamiento al Directorio y a cada una de modo personal. Tuvimos el privilegio de contar con su reflexión, sabiduría y cariño desde los inicios del colegio (1994-2000) y luego ya con unos años de camino (2006-2008).
Nos acompañó en el Directorio en años decisivos de los comienzos, con su cercanía y sabiduría. Con su voz y cadencia confiaba que la “tierra del proyecto era tierra buena”… Hoy podemos ver con más claridad, qué sembraba en nosotras que teníamos el sueño de educar: confianza, fe, profundidad, paciencia, escucha, la fraternidad, la comunidad, y tanto más que luego de 35 años de camino, nos encontramos descubriendo y sembrando junto a nuevas generaciones que queremos acompañar como Juan lo hizo con nosotras.
Aprendimos con él, el modo de buscar y escuchar el querer de Dios, al modo de Ignacio de Loyola; a comunicar a nuestros estudiantes, la alegría que provoca vivir su fe. Juan nos enseñó por su gran experiencia en dar Ejercicios Espirituales. que era la mejor hoja de ruta que dar a nuestros estudiantes en tiempos de búsqueda de vocación de vida antes de partir del colegio.
Es al final de este paso y acompañamiento que tuvimos del padre Juan que empezamos a releer cada retiro para discernir el “hacia dónde”, el “qué” y el “cómo” de este proyecto para educar a niños, niñas y jóvenes, descubrir el querer de Dios en la vida de ellos y ellas para Gloria de Dios que cita en su libro de Ejercicios Espirituales.
Seguiremos aprendiendo del Padre Juan. Son tantos sus escritos, que nos dejó un camino y un modo de seguir contando con su compañía al continuar nuestra misión.
Agradecemos los muchos momentos en que el padre Juan nos mostró los caminos de Dios, a través de su compañía en el directorio, en retiros y en la red de colegios ignacianos no jesuitas. Su cariño, sabiduría y profundidad espiritual nos ayudaron a discernir momentos de la vida del colegio que no fueron fáciles. Su sentido eclesial, ignaciano y comunitario se refleja también en lo que el colegio forma hoy. Los sellos del actual PEI evocan muchos de los énfasis y claves de discernimiento presentes en nuestras reuniones de directorio en los años en que nos acompañó.
Gracias, Juan, por tanto bien que recibimos de ti. Gracias por mostrarnos a Dios a través de San Ignacio y de tu propia experiencia de fe y de Iglesia.
“La Gloria de Dios consiste en que el hombre viva, y la vida del hombre consiste en la visión de Dios” San Ireneo
Isabel Fuenzalida, Josefina Joannon, Mónica Denegri y Margarita Lagos
Directorio Colegio Nuestra Señora del Camino