El domingo 17 de mayo se realizó la Tallarinata Familiar NSDC 2026, actividad organizada por el Centro de Padres y Apoderados que convocó a estudiantes, familias, abuelos y abuelas de nuestra comunidad para compartir una jornada de encuentro y convivencia.
Más de 260 personas participaron de esta instancia, que permitió reunir a distintas generaciones en torno a la mesa, compartiendo conversaciones, recuerdos, anécdotas, canciones y experiencias en un ambiente cercano y acogedor.
La actividad puso en valor el rol que cumplen las familias en la formación de niños, niñas y jóvenes, reconociendo especialmente la presencia de los abuelos y abuelas, quienes aportan con su experiencia, cariño y sabiduría a la vida familiar y comunitaria.
Más allá del almuerzo compartido, la jornada fue una oportunidad para compartir, reencontrarse y disfrutar juntos, fortaleciendo los lazos que dan vida a nuestra comunidad.
Desde el Centro de Padres y Apoderados señalaron:
“Un agradecimiento profundo y sentido a cada familia que quiso ser parte y aventurarse a una actividad distinta, esta vez no para recaudar fondos, sino para llenar el corazón de la alegría de poder estar juntos en el amor”.
Agradecemos al Centro de Padres y Apoderados por impulsar esta iniciativa y a todas las familias que participaron de esta jornada, haciendo posible un espacio de encuentro que nos recordó el valor de compartir, escucharnos y fortalecer los vínculos que nos unen como comunidad.





Carta de agradecimiento al Centro de Padres
Querido Centro de Padres:
Queremos agradecer profundamente la hermosa actividad vivida hoy junto a nuestras familias y abuelos/as de la comunidad.
Fue un encuentro lleno de sentido, cariño y memoria compartida. Ver a tantas generaciones reunidas nos recordó algo muy profundo: que la vida se transmite mucho más allá de las palabras, en los gestos, en las historias, en el tiempo regalado y en la manera en que unos y otros nos vamos acompañando en el camino.
Nuestros abuelos y abuelas son verdaderos transmisores de vida, encuentro y humanidad. En ellos habita la memoria de las familias, la ternura, la resiliencia y también esa sabiduría sencilla que ayuda a sostener y dar sentido a la vida cotidiana. Hoy pudimos agradecer sus vidas y reconocer todo lo que siguen sembrando en las nuevas generaciones.
Como colegio, estos espacios nos recuerdan profundamente el sello de comunidad y familia que queremos seguir cultivando. No educamos solos; formamos junto a las familias, junto a quienes han construido historias antes que nosotros y continúan regalando presencia, amor y cuidado.
Hoy también resonó muy fuerte en nosotros un extracto del Padre Esteban Gumucio:
“La Iglesia que yo amo es la Santa Iglesia de todos los días…
La saludé primero en los ojos de mi padre, penetrados de verdad.
En las manos de mi madre, hacedoras de la ternura universal.”
Creemos que hoy pudimos volver a encontrarnos con esa Iglesia sencilla y cotidiana, presente en nuestros abuelos y abuelas, en sus historias, en sus manos y en la manera en que siguen transmitiendo vida y amor entre generaciones.
Gracias por la dedicación, el cariño y el tiempo puesto en esta actividad. Se sintió el cuidado en cada detalle y el deseo genuino de regalar un momento significativo para nuestra comunidad.
Con mucho cariño y gratitud,
Ana María Saldías
Directora
Andrea Fones
Directora de Pastoral y Formación
Bernardita Merino
Pastoral Familiar
Rodolfo Dabadie
Administrador General